Cierto día, me di cuenta que el mundo era demasiado complejo para ser comprendido. Intentaba buscar las respuestas en personas & lugares. Fue cuando percibí que era necesario comprenderme a mí antes de comprender al mundo. Intenté entrar en mi mente, & comprendí que ella siempre había estado abierta, esperando que la explorara. Comencé andando en medio de los sentimientos: Descubrí los misterios del amor, ví la belleza de la amistad, sentí la fuerza de la esperanza & lloré con la tristeza del odio. Así estaba, fascinada con el mundo de los sentimientos, cuando en un determinado momento me caí. En esta caída fui arrastrada a un lugar frío & triste. Comencé a andar por los laberintos más oscuros. No conseguía ver nada, mis manos no conseguían tocar nada... el miedo crecía más & más. Percibí que había entrado en el mundo de las dudas & de la incertidumbre. Era imposible decidir. Era inútil intentar volver & arriesgado seguir. Me quedé parada, sintiendo que el miedo me dominaba. Cuando el miedo, las dudas & la incertidumbre ya eran más grandes que yo, fui envuelta súbitamente por una enorme certeza : "Lo que quería era salir lo más rápido posible de aquella situación & de aquel lugar". &, de pronto, como si fuera magia, salí de aquel lugar horrible. Me dí cuenta que para vencer las dudas, la incertidumbre & el miedo, necesitaba solamente tener un objetivo & avanzar. Donde estaba ya no era aquel mundo triste & gris, al contrario, era iluminado & alegre...
Al final de mi caminata, cuando todos los mundos ya se habían presentado, asumí que solamente conociendo mi mente, podría comprender al mundo & así descubrir el verdadero sentido de la vida, & lo principal: Llegar al corazón del universo.
¿Cómo descubrir el verdadero sentido de la vida si muchas veces vivimos sin sentido?
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